Esta obra fiel al estilo de Eulbreg: ligero, sin profundizar, con historias que son interesantes aunque no acaben de despegar…
Los chicos y las chicas pueden ser amigos.
Así me gusta, Levi. Directo al grano.
Yo solo digo que es perfectamente posible que un chico y una chica sean amigos. Aunque reconozco que hemos tenido algún que otro problemilla.
¿Algún que otro problemilla?
Vale, bastantes problemas. Pero mira cómo ha acabado todo. Cuando llegué al instituto, ambos dimos por supuesto que no volveríamos a intercambiar palabra después de aquel primer día. Sobre todo tú, porque enloqueciste por mí en cuanto me viste.
¿Te refieres al día que estoy pensando?
Sí.
Oh, cuánto lo siento. Me parece que alucinas.
No alucino. Abundan los adjetivos para describirme: genial, fuerte, viril... ¿Quieres que siga?
Vale. Eres genial. Pero alucinas.
Cuando recibí la novela la primera impresión fue buena: la cubierta me encanta, el diseño es fresco y el dibujo es perfecto. Indicadores de una novela juvenil cortita ideal para el verano. La sinopsis que han dejado en la contraportada de la edición española le pega bastante más a la historia en sí. Con este libro la autora quiere formularnos una pregunta: ¿pueden los chicos ser mejores amigos de las chicas, y nada más? Dice el dicho que un chico no puede ser amigo de una chica (amigo y ya) ya que la situación tiende al completo desastre o al perfecto final, el beso que puede distanciar a esos amigos o el que puede unirlos de por vida.
En principio la novela debería haber tratado sobre esa cuestión, ha sido un poco más que eso y algo distinto, pero debería ser más que lo que pudo haber sido… Sinceramente, esta novela es bastante Hello Kitty (término que uso para referirme a cosas kukis), si no os va la ñoñería, no lo recomiendo. Ha sido una novela corta, pero yo esperaba algo corto e intenso (con su drama, vale, pero no en este plan) y en el que las situaciones “mejores amigos” abundaran, no el plan dramatismo total de los protagonistas. Esperaba algo no tan al nivel de Eleanor&Park, porque esa novela me parece muy elaborada, pero sí que llegara a asemejarse siempre y cuando siguiera fiel al estilo de Eulberg.
Macallan y Levi, nuestros protas, se conocen el primer día de clase en el cole (él es el nuevo) y a partir de ahí empiezan a hacerse amigos y a desarrollarse los acontecimientos.
La primera pega que le he encontrado es que el libro trata varios años en apenas doscientas páginas, por tantopuede hacerse (y se hace) superficial; la autora no encuentra lugar para profundizar en los personajes, en ninguno de ellos. Los secundarios son interesantes, pero la oportunidad que se les da es casi nula.
El argumento es bastante típico, tiene todos los ingredientes de las novelas del estilo; elementos como la amistad, el breve chispeo, el ahora no, el después tengo novio, las discusiones y pequeñas o grandes riñas, el no querer estar juntos para no estropearlo y las varias páginas pastel.
He leído otro libro de Elizabeth y, aunque aquel me gustó más, creo que tiene el mismo problema: personajes bastante infantiles con tramas de romance de colegio/instituto bastante simples.
El estilo de la autora es ligero y sin mucha pretensión, si habéis leído Del material del que están hechos los sueños me entenderéis. Aquella novela, en su momento, me gustó bastante, todo hay que reconocerlo; quizá A dos centímetros de ti en otro momento en el que necesite una historia así me hubiera convencido más.
El estilo de la autora es ligero y sin mucha pretensión, si habéis leído Del material del que están hechos los sueños me entenderéis. Aquella novela, en su momento, me gustó bastante, todo hay que reconocerlo; quizá A dos centímetros de ti en otro momento en el que necesite una historia así me hubiera convencido más.
Esta novela está escrita a dos voces: la de él y la de ella. Los capítulos se alternan y podemos conocer a los protas por igual, así como sus cambios tanto de madurez como de preferencias, aunque no encontraremos demasiada información como para definir bien a los personajes.
Macallan es de lo mejor de la historia, nos da a los lectores el empujoncito para continuar leyendo y terminar. Levi es un poco extraño, es poco creíble el sentido en el que actúa: a veces dice y hace cosas de viejo de ochenta años; quizá el personaje está dibujado así expresamente, pero no le va mucho al conjunto.
El final, incluso, es bastante acelerado: todo se resuelve muy rápido y de una manera bastante fácil. El libro es predecible desde el minuto uno (incluso antes de abrirlo), no es un defecto porque estos libros así ya sabes cómo van a terminar, pero un poquito más de chicha no le hubiera venido mal.
Macallan es de lo mejor de la historia, nos da a los lectores el empujoncito para continuar leyendo y terminar. Levi es un poco extraño, es poco creíble el sentido en el que actúa: a veces dice y hace cosas de viejo de ochenta años; quizá el personaje está dibujado así expresamente, pero no le va mucho al conjunto.
El final, incluso, es bastante acelerado: todo se resuelve muy rápido y de una manera bastante fácil. El libro es predecible desde el minuto uno (incluso antes de abrirlo), no es un defecto porque estos libros así ya sabes cómo van a terminar, pero un poquito más de chicha no le hubiera venido mal.
A dos centímetros de ti es una novela corta y rápida de leer, genial si no quieres echar en la maleta una novela tocho para que te dejen embarcar de camino a tus vacaciones. Este tipo de libros realistas me gustan, aunque quizá recomendaría otras novelas juveniles antes que esta si quieres más que contemplar el pasar de los acontecimientos.
En principio se llevaría un aprobado, pero rasca algo más por la protagonista femenina que me ha robado más de una sonrisilla por granuja.
En principio se llevaría un aprobado, pero rasca algo más por la protagonista femenina que me ha robado más de una sonrisilla por granuja.